Así se repartirá el petróleo ruso en medio de los apagones en Cuba
Cuba recibe petróleo ruso en plena crisis, pero su distribución prioriza sectores controlados por el gobierno. Mientras siguen los apagones, la población queda a la expectativa de cuánto —o si— llegará el alivio prometido
Redacción CN21|Marzo 31, 2026.
La empresa estatal Cuba Petróleo (CUPET) informó este lunes cómo prevé distribuir el combustible ruso llegado recientemente a la isla, en medio de los apagones prolongados y la escasez de energía que afectan al país.
Según explicó Irenaldo Pérez Cardozo, director adjunto de CUPET, el crudo será procesado en refinerías nacionales para obtener varios derivados destinados a sectores considerados prioritarios por las autoridades.
De acuerdo con esa información, una parte del combustible se utilizará para la generación distribuida de electricidad y para sostener actividades económicas básicas, en un contexto marcado por cortes eléctricos extendidos en todo el territorio.
Otra porción será destinada a la producción de fuel oil, que se emplea en patanas eléctricas —embarcaciones adaptadas para generar electricidad— y en centrales como las de Mariel y Moa, que forman parte del sistema electroenergético nacional.
También se prevé obtener gas licuado de petróleo para la cocción de alimentos en instalaciones como hospitales y centros internos, considerados esenciales.
CUPET indicó además que se producirá cierta cantidad de gasolina con el objetivo de aliviar la demanda, aunque no precisó volúmenes ni el impacto real que esto podría tener en la población.
Según datos oficiales divulgados previamente, el envío asciende a 100 mil toneladas métricas de crudo procedente de Rusia, que serán procesadas en refinerías del país.
La llegada de este cargamento ocurre en un escenario de escasez generalizada de combustible que ha afectado el transporte, la generación eléctrica y la vida cotidiana, una situación que se ha agravado en los últimos meses.
El arribo del buque Anatoli Kolodkin al puerto de Matanzas, con aproximadamente 730 mil barriles de crudo a bordo, fue interpretado por el periódico estadounidense The New York Times como una posible señal de flexibilización en las restricciones al suministro de petróleo hacia Cuba, tras la autorización de su entrada por parte de la Guardia Costera de Estados Unidos.
La crisis energética en Cuba ha estado marcada en los últimos años por la falta de mantenimiento en infraestructuras, la disminución del suministro de combustible y la limitada capacidad de generación, lo que ha derivado en apagones frecuentes y prolongados en distintas regiones del país.