Cuba abre la inversión privada en refinerías y depósitos de combustible

La nueva ley permite negociar la entrada de capital nacional y extranjero en distintas áreas del sector petrolero, mientras las principales instalaciones y los yacimientos seguirán bajo control estatal.

Cuba abre la inversión privada en refinerías y depósitos de combustible
Operario cubano en una de las plantas de generación de energía en la isla. Foto: Tomada de Internet

Martes, 13 de octubre de 2026.

LA HABANA, Cuba- El gobierno cubano permitirá negociar inversiones privadas en refinerías, depósitos de combustible y otros negocios petroleros a partir del 19 de octubre, según una reforma legal publicada el pasado 12 de octubre en la Gaceta Oficial. La medida busca atraer capital para la industria de los hidrocarburos, en medio de las dificultades energéticas del país.

La apertura está recogida en el Decreto-Ley 135 de Petróleo y Gas y su reglamento, el Decreto 184. Ambas normas amplían las modalidades de participación para empresas privadas cubanas y compañías extranjeras.

Refinerías y depósitos entran en las negociaciones

Irenaldo Pérez Cardoso, director adjunto de la Unión Cuba-Petróleo (CUPET), explicó que las negociaciones podrán abarcar la refinación, el almacenamiento y la comercialización de combustibles, además de la exploración y extracción de petróleo, según declaraciones publicadas por Cubadebate.

Entre las instalaciones que podrían recibir inversiones figuran las refinerías y las grandes infraestructuras de almacenamiento, incluidas las bases de supertanqueros de Matanzas.

Estas instalaciones, al igual que los pozos petroleros, continuarán bajo control estatal. La reforma no establece su privatización ni la venta de los principales depósitos, sino que permite negociar acuerdos económicos para proyectos específicos.

El artículo 53 del Decreto-Ley 135 contempla que las actividades de refinación puedan desarrollarse individualmente o mediante asociaciones con personas y empresas cubanas o extranjeras, siempre que cuenten con las autorizaciones correspondientes.

El Decreto 184 también permite que las refinerías comercialicen sus productos al por mayor, directamente o mediante empresas especializadas. La venta minorista estará sujeta a permisos específicos.

Durante la presentación de las normas no se anunciaron contratos concretos de inversión privada en refinerías o instalaciones estratégicas de almacenamiento.

Nuevas concesiones para explorar petróleo y gas

La reforma incorpora las concesiones petroleras como una alternativa para atraer compañías extranjeras interesadas en explorar y explotar yacimientos.

Desde la década de 1990, Cuba permite la participación de empresas extranjeras en la industria petrolera, principalmente mediante contratos de producción compartida con entidades estatales. Esta modalidad establece acuerdos entre las partes para desarrollar proyectos y distribuir sus resultados según las condiciones pactadas.

Las nuevas concesiones podrán tener una duración máxima de 30 años, prorrogables por otros diez con la aprobación correspondiente. Los contratos de producción compartida podrán extenderse hasta 40 años, con posibilidad de una prórroga adicional de diez.

Pedro Abigantus León, director de Inversiones y Negocios de Petróleo y Gas del Ministerio de Energía y Minas, señaló que las concesiones podrían resultar atractivas para determinadas compañías extranjeras.

Estas concesiones estarán destinadas a la exploración y explotación de yacimientos. La refinación, el transporte y el almacenamiento se regirán por las modalidades y autorizaciones correspondientes a cada actividad.

La nueva normativa sustituye disposiciones anteriores vinculadas a leyes de 1938 y 1959.

Las empresas privadas cubanas también podrán participar

La apertura amplía las posibilidades de participación de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), las empresas privadas con más de 100 trabajadores y los trabajadores por cuenta propia, de acuerdo con las regulaciones aplicables.

Pérez Cardoso explicó que varias empresas privadas cubanas podrán unir sus recursos para participar en proyectos de mayor envergadura. Sin embargo, algunas modalidades de asociación todavía necesitan regulaciones complementarias.

La participación privada en el sector petrolero ya existe. Según el directivo, hay actores económicos que importan y transportan combustibles y disponen de instalaciones propias para almacenarlos.

El transporte de hidrocarburos también cuenta con camiones operados por transportistas privados, junto a los medios de CUPET, el ferrocarril y el transporte marítimo.

La ampliación de estas actividades requerirá procedimientos de certificación y supervisión para la importación, distribución, manipulación, almacenamiento y comercialización de combustibles. Las autoridades preparan disposiciones adicionales para precisar las condiciones que deberán cumplir los operadores privados.

El Estado conservará el control de los recursos

Pese a la apertura a nuevas inversiones, la legislación mantiene la propiedad estatal sobre los yacimientos de petróleo y gas. El Decreto-Ley establece que los recursos del subsuelo continúan siendo propiedad socialista de todo el pueblo, conforme a la Constitución cubana.

Las actividades de exploración y explotación necesitarán autorizaciones específicas. El Estado conservará la facultad de establecer las condiciones de participación y denegar permisos por razones de seguridad nacional.

Las empresas interesadas deberán cumplir requisitos de capacidad técnica, seguridad industrial y protección ambiental. La normativa también contempla controles para prevenir incendios, derrames y otros accidentes relacionados con los hidrocarburos.

Pérez Cardoso reconoció que la reforma legal no elimina las dificultades para atraer capital extranjero. Entre los obstáculos mencionó la situación geopolítica y las restricciones estadounidenses que afectan las operaciones económicas con Cuba.

Por ahora, la normativa permite negociar nuevos proyectos, pero sus efectos sobre la producción de petróleo y el abastecimiento de combustible dependerán de que se concreten las inversiones y se incorporen los recursos necesarios. Algunas modalidades de participación, especialmente las asociaciones entre empresas privadas cubanas, todavía esperan por regulaciones complementarias.