Denuncian problemas de alimentación y atención en hogar de ancianos de Contramaestre
Denuncian condiciones críticas en hogares de ancianos de Contramaestre y Manatí: falta de alimentos, atención médica limitada y deterioro de las instalaciones afectan la vida diaria de los residentes
Redacción| Abril 7, 2026.
Un relato en Facebook de Yois Ramos describe la situación del hogar de ancianos en el municipio de Contramaestre, provincia de Santiago de Cuba, donde, según el testimonio, se registran condiciones de insalubridad, escasez de alimentos y deficiencias en la atención a los residentes.
Según la publicación, la institución funciona en la práctica como “una antesala” donde “la vida se apaga lentamente”.
De un total de 70 ancianos, actualmente permanecen 35, lo que se atribuye a un deterioro progresivo en las condiciones de vida dentro del centro. La denuncia sostiene que algunas muertes no responden únicamente al curso natural de la edad, sino a factores como la falta de alimentación adecuada, higiene deficiente y atención médica limitada.
“Ancianos que lloran por hambre. Sí, hambre”, añadió Ramos.
El relato indica además que la calidad de la alimentación es insuficiente y que la atención médica es limitada o inexistente.
También se menciona la presencia de una plaga de chinches que afecta al centro desde hace cerca de dos años. En cuanto al personal del hogar, se señala que enfrentan condiciones laborales precarias, con bajos salarios y sobrecarga de tareas.
Según el testimonio, han tenido que asumir labores adicionales como limpieza, cuidado directo e improvisación de soluciones ante la falta de recursos.
No obstante, tras semanas de esfuerzo, el Departamento de Finanzas del Poder Popular habría decidido no remunerar ese trabajo adicional.
El relato califica al hogar como “un somatón”, término utilizado para describir un espacio donde “se procesa la muerte lentamente”, y asegura que estas condiciones son conocidas sin que, hasta el momento, se hayan producido cambios.
Este martes también trascendieron imágenes de un anciano pidiendo limosnas en las calles de La Habana, un hecho que evidencia cómo la crisis afecta a poblaciones vulnerables como los adultos mayores.
Además de la situación denunciada en Contramaestre, una publicación de redes sociales indica que el hogar de ancianos del municipio de Manatí, en la provincia de Las Tunas, enfrenta circunstancias críticas de abandono, escasez de alimentos y falta de condiciones básicas para la atención de sus residentes.
Según ese relato difundido en plataformas digitales, los adultos mayores del centro habrían sufrido enfermedad, desatención y carencias que dificultan su bienestar diario, incluyendo dificultades para acceder a alimentación suficiente y cuidados adecuados de salud.
El contenido describe que estas deficiencias afectan a los residentes de forma permanente y que las familias y la comunidad han expresado su preocupación por el estado del hogar.
Este testimonio se inscribe dentro de un contexto más amplio en el que diversas voces de la sociedad civil y observadores independientes señalan que la crisis económica y la limitación de recursos en Cuba incrementan la vulnerabilidad de las personas mayores, pues las pensiones y apoyos estatales resultan insuficientes para cubrir necesidades básicas como alimentación, medicamentos y servicios de atención prolongada.