España reconoce como refugiada política a periodista independiente cubana
MADRID, España.— España reconoce como refugiada a una periodista cubana tras casi cuatro años de espera. La resolución detalla las razones que sustentaron su caso
Miércoles, 26 de agosto de 2026.
España reconoció como refugiada política y concedió el derecho de asilo a la periodista independiente cubana Luz Escobar, quien llegó al país en octubre de 2022 y presentó su solicitud de protección internacional en marzo de 2023. La decisión, al tratarse de una solicitud familiar, también alcanza a sus dos hijas y a su esposo, el artista visual Julio Llopiz-Casal.
La resolución establece que la periodista fue perseguida por sus opiniones políticas y por las opiniones expresadas durante el ejercicio de su profesión. Según el documento, el temor alegado quedó acreditado mediante la documentación presentada y un relato considerado detallado y coherente.
El texto señala que en Cuba existen restricciones a las libertades políticas, detenciones arbitrarias, persecución policial, falta de independencia judicial y control estatal de los medios de comunicación. También describe al Partido Comunista de Cuba como la única organización política permitida.
La periodista relató en Facebook que durante los años que permaneció en Cuba enfrentó situaciones de acoso y detenciones que, según la resolución española, forman parte de los elementos considerados para reconocer su solicitud de protección internacional. Finalmente, decidió salir del país junto a su esposo y sus hijas.
Desde su llegada a España, continuó trabajando, estudiando y ejerciendo el periodismo desde el exilio mientras esperaba una respuesta sobre su solicitud. La resolución concluye que la persecución sufrida estuvo vinculada a sus ideas políticas y que su caso cumple los requisitos establecidos por la Convención de Ginebra de 1951 para el reconocimiento de la condición de refugiada y la concesión del derecho de asilo.
La periodista recibió la decisión este martes 25 de agosto, después de casi cuatro años de espera y expresó su satisfacción y alivio por el reconocimiento de su situación.
El caso se produce en un contexto de restricciones a la libertad de expresión y al ejercicio del periodismo independiente en Cuba, donde organizaciones de derechos humanos han documentado casos de presión, detenciones y procesos contra periodistas y activistas.
Tras conocer la resolución, la periodista afirmó que continuará ejerciendo su profesión y contando desde España lo que ocurre en Cuba.