Europa enfrenta dudas en sus vuelos a partir de mayo
Europa podría enfrentar cancelaciones de vuelos y subidas de precios desde mayo por menor suministro de queroseno, justo antes de la temporada alta de verano
Redacción| Abril 26, 2027
En los aeropuertos europeos, la rutina empieza a teñirse de incertidumbre. A medida que se acerca el mes de mayo, las aerolíneas revisan horarios, calculan reservas y ajustan escenarios ante una realidad que avanza en silencio: la disponibilidad de queroseno, combustible esencial para la aviación comercial, se ha reducido y podría alterar la normalidad de los viajes en las próximas semanas.
El queroseno, obtenido de la refinación del petróleo crudo, sostiene cada despegue y cada aterrizaje. Hoy, su suministro en Europa depende de un equilibrio frágil, influido por tensiones en rutas clave del comercio energético mundial, entre ellas el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo por donde transita una parte significativa del combustible que alimenta la economía global.
Desde el sector aéreo, la Asociación Internacional del Transporte Aéreo ha advertido que, si el flujo de combustible no se estabiliza, algunas compañías podrían verse forzadas a reducir frecuencias o cancelar vuelos.
Su presidente, Willie Walsh, ha señalado que la presión operativa aumenta justo cuando las aerolíneas se preparan para la temporada de mayor movimiento del año.
La preocupación se refuerza con las estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía, que calcula que las reservas actuales de queroseno en Europa alcanzarían para alrededor de seis semanas.
Ese margen limitado coloca al sector frente a decisiones complejas, en un contexto donde la demanda de viajes suele crecer con la llegada del verano.
Para los pasajeros, el impacto podría sentirse en dos frentes: una menor disponibilidad de vuelos y un posible aumento en los precios de los boletos, impulsado por el encarecimiento del combustible y los ajustes necesarios para sostener las operaciones.
Mientras tanto, las aerolíneas afinan planes de contingencia y observan de cerca la evolución del suministro energético internacional. En el trasfondo, la industria turística y millones de viajeros esperan que el cielo europeo mantenga su ritmo habitual, aunque el horizonte, por ahora, permanece abierto a cambios.