Granma y Guantánamo, los más golpeados por el hambre en Cuba
Encuesta nacional alerta que 1 de cada 3 hogares pasa hambre; Granma y Guantánamo registran los niveles más altos de inseguridad alimentaria
Redacción| Mayo 6, 2026.
Un estudio nacional presentado este miércoles confirma un empeoramiento sostenido de la inseguridad alimentaria en el país. La encuesta “En Cuba hay hambre 2025”, elaborada por el Food Monitor Program y la plataforma Cuido60, revela que el 33,9 % de los hogares encuestados reportó que al menos uno de sus integrantes se fue a dormir sin comer durante el último año. La investigación recoge 2.513 respuestas válidas, obtenidas entre mayo y julio de 2025 en las 16 provincias del país.
Los resultados muestran un deterioro respecto a 2024, cuando la proporción de personas que no lograban cenar era cercana a una de cada cuatro. En solo un año, el indicador aumentó 9,3 puntos porcentuales. El estudio señala una pérdida casi generalizada del acceso a los alimentos. El 94,9 % de los participantes declaró haber visto reducido su acceso a la compra de comida, mientras el 47,1 % afirmó que esa reducción fue severa o total.
La presión económica sobre los hogares aparece como uno de los factores centrales. Según los datos, el 79,4 % de las familias destina el 80 % o más de sus ingresos a la alimentación, y el 40,6 % gasta la totalidad de lo que percibe solo en comida.
Además, apenas el 1,2 % de los encuestados reportó encontrar productos de forma estable en mercados estatales.
La situación alimentaria se ve agravada por problemas en los servicios básicos. Solo el 18,3 % recibe agua potable todos los días, frente al 34,1 % registrado el año anterior. A esto se suman los cortes eléctricos: el 80,4 % indicó dificultades para cocinar debido a los apagones y el 48,3 % reportó pérdidas de alimentos por falta de refrigeración.
Por territorios, Granma y Guantánamo presentan los niveles más altos de inseguridad alimentaria, con cifras cercanas al 79 %, seguidas por Matanzas, donde el 67,3 % de los hogares declaró situaciones de hambre.
Las personas mayores figuran entre los grupos más afectados. Más de la mitad de los encuestados de 60 años o más reportó pérdida total de acceso a alimentos, y una proporción similar afirmó destinar todos sus ingresos a la alimentación. Ocho de cada diez señalaron, además, dificultades para obtener medicamentos.
El informe contextualiza estos resultados en una tendencia más amplia. Datos oficiales de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información indican que las muertes asociadas a la desnutrición aumentaron entre 2022 y 2023. A ello se suma que el Observatorio Cubano de Derechos Humanos estima que una gran parte de la población vive en condiciones de pobreza extrema.
Los autores del estudio advierten que la crisis alimentaria está estrechamente vinculada a la pérdida del poder adquisitivo y al deterioro de los servicios básicos, y subrayan la urgencia de una respuesta integral ante la magnitud del problema.