Muertos y detenidos: el caso que llevó al FBI a Cuba
Un tiroteo en aguas de Cuba dejó cinco muertos y seis detenidos. Versiones contradictorias, un bote presuntamente robado y dudas sin aclarar. Ahora, la llegada del FBI abre nuevas preguntas: ¿qué ocurrió realmente en el mar?
Redacción|Abril 1, 2026.
Un equipo del Buró Federal de Investigaciones (FBI) llegó este miércoles a Cuba para participar en la investigación de un tiroteo entre guardafronteras del país y los ocupantes de una lancha rápida con matrícula de Florida, ocurrido días antes cerca de Cayo Falcones, en Villa Clara.
El hecho dejó cinco personas muertas y seis detenidas, según informó el Ministerio del Interior (MININT).
De acuerdo con esa entidad, la embarcación transportaba a diez personas presuntamente armadas con fusiles, armas cortas y otros medios, versión que no ha sido verificada de manera independiente.
Las autoridades cubanas afirmaron que los tripulantes dispararon primero cuando una unidad de guardafronteras intentó identificarlos, lo que habría provocado un enfrentamiento en el que resultó herido un oficial. Como resultado, cuatro personas murieron en el lugar y otra posteriormente, siempre según la versión oficial.
Fuentes de Estados Unidos indicaron que al menos un ciudadano de ese país falleció y otro resultó herido durante el incidente.
La identidad de los ocupantes generó dudas poco después, cuando uno de los nombres divulgados por el MININT fue localizado en territorio estadounidense, lo que pone en entredicho la información inicial ofrecida por las autoridades cubanas.
Familiares vinculados a la propiedad de la lancha en Florida declararon que la embarcación había sido robada por un empleado y que se utilizaba para actividades de pesca, no para acciones armadas. Esa versión tampoco ha sido confirmada de forma independiente.
En paralelo, agentes del FBI investigaron una vivienda en Miami Lakes relacionada con el registro del bote, mientras que el fiscal general de Florida, James Uthmeier, ordenó indagar la posible implicación de ciudadanos estadounidenses. Marco Rubio calificó el hecho como “muy inusual” y aseguró que su país verificará lo ocurrido con sus propios medios.
Días antes, Miguel Díaz-Canel había informado que el gobierno cubano notificó el incidente a Washington por vías diplomáticas y mencionó la posible participación del FBI en la investigación.
Aunque existen antecedentes de cooperación puntual en temas específicos, no es común la presencia de agencias federales estadounidenses en territorio cubano para investigaciones de este tipo.
La llegada del FBI busca esclarecer lo sucedido en este enfrentamiento, cuyas circunstancias siguen sin confirmación independiente completa.