Niños en Matanzas pasan semanas sin leche mientras escasea el combustible
Niños en Matanzas llevan semanas sin leche por falta de combustible; rutas de distribución limitadas dejan a cientos de familias sin un alimento básico imprescindible
Redacción CN21| Marzo 28, 2026.
La entrega de leche destinada a niños en la provincia de Matanzas ha sufrido interrupciones durante semanas debido a la falta de combustible, según declaraciones de Reynaldo Ramírez Martínez, director comercial de la Empresa de Lácteos del territorio. La contingencia comenzó hace aproximadamente 15 días, periodo en el que la entidad no recibió el combustible necesario para el acopio y la distribución del producto.
Ramírez Martínez precisó que la empresa utilizaba regularmente unos 900 litros diarios, pero durante la crisis solo se asignaron 216 litros para garantizar el suministro en la ciudad de Matanzas.
La Unidad Empresarial de Base de Colón, encargada de distribuir leche a varios municipios, entre ellos Cárdenas, Jovellanos, Perico, Martí, Los Arabos, Jagüey Grande, Calimete y Ciénaga de Zapata, resultó especialmente afectada.
Ante la falta de combustible, el sistema implementó un mecanismo de “cruce” de municipios, enviando la leche directamente desde la agricultura en lugar de pasar por los canales habituales de procesamiento y distribución. El principal desafío no es la producción, sino el traslado de la leche desde las vaquerías hasta los puntos de entrega.
Municipios como Cárdenas, Ciénaga de Zapata y la cabecera provincial han recibido leche solo una o dos veces debido a la limitada cantidad disponible.
En Cárdenas se requieren aproximadamente 4,800 litros diarios, pero durante la crisis se contaba con unos 800 litros procedentes de productores locales. En Matanzas, la ruta Playa-Peñas Altas no había recibido leche desde el 22 de febrero.
Recientemente se produjo un nuevo suministro de combustible, aunque menor que el anterior: pasó de 216 a 197 litros. Con esta cantidad se han retomado algunas rutas de distribución, mientras otras continúan sujetas a rotaciones según la disponibilidad de leche en la industria.
Ramírez Martínez descartó el uso de transporte eléctrico para el acopio, debido a las distancias entre vaquerías y centros de procesamiento.
Varios usuarios han comentado que la situación afecta a niños que no reciben leche desde hace semanas, y algunos señalaron dificultades en el pago a productores locales, lo que influye en la capacidad de acopio.
También se mencionó la presencia de leche en polvo en tiendas en divisas, disponible por más de seis dólares la bolsa. Según datos del Ministerio de la Agricultura, el país ha perdido más de 900,000 cabezas de ganado vacuno desde 2019, y la masa ganadera se redujo a unos tres millones de animales al cierre de 2024.
La industria láctea ha reconocido que no puede garantizar leche para toda la población, por lo que el objetivo es asegurar suministro solo para grupos vulnerables, entre ellos los niños.
En otras provincias, como Camagüey, campesinos han recurrido a carretones y bicicletas para trasladar la leche a los centros de acopio debido a la falta de combustible, reflejando dificultades logísticas del sistema.
A casi dos décadas de la promesa de ampliar el acceso a la leche más allá de los siete años, familias en varias zonas dependen de un sistema de distribución intermitente, y muchos niños permanecen semanas sin recibir un alimento básico.