Perder 23 años de carrera por un post: la historia del cubano Ewald Nieves

Ewald Nieves Manduley, comunicador con 23 años de trayectoria en Guáimaro, fue despedido tras cuestionar en Facebook la manipulación de la figura de José Martí por autoridades cubanas. El caso evidencia cómo expresarse en redes puede costar décadas de trabajo y refleja la represión política en Cuba

Perder 23 años de carrera por un post: la historia del cubano Ewald Nieves
Foto | Facebook Ewald Nieves Manduley

Redacción CN21

El cubano Ewald Nieves Manduley, comunicador con casi 23 años de trayectoria en el Sectorial Municipal de Cultura de Guáimaro, Camagüey, fue despedido a comienzos de marzo tras una publicación en su perfil personal de Facebook en la que cuestionaba la utilización política de la figura de José Martí por parte de autoridades cubanas.

El mensaje no tenía carácter institucional ni fue compartido desde canales oficiales, pero tocó un tema sensible para el gobierno: el uso del ideario martiano como referencia histórica.

Según la denuncia de la organización Cubalex, el director provincial de Cultura en Camagüey, Kenny Ortigas Guerrero, se reunió con funcionarios locales para coordinar acciones contra Nieves Manduley antes de formalizar su despido.

Este tipo de represalia laboral por expresarse en redes sociales no es un hecho aislado. En marzo de 2026, un profesor de la Universidad de Ciencias Informáticas fue expulsado por publicaciones similares, lo que generó reacciones estudiantiles y críticas de figuras de la cultura cubana.

El Decreto-Ley 370, vigente en Cuba, ha sido señalado por organizaciones internacionales como Human Rights Watch por restringir la libertad de expresión en internet, al penalizar opiniones emitidas desde plataformas personales.

Casos anteriores incluyen la expulsión de un profesor universitario en 2021 y la pérdida de empleo del actor Edel Carrero tras las protestas del 11J.

Según el informe semestral de Cubalex sobre represión y derechos humanos, la organización registró más de 1.273 violaciones en el segundo semestre de 2025, reflejando una escalada sostenida de acciones del Estado contra ciudadanos que expresan opiniones contrarias a la política oficial.

El caso de Nieves Manduley evidencia cómo el empleo público puede ser usado como herramienta de disciplina política: expresar posturas críticas, incluso en espacios personales, puede costar décadas de carrera laboral.

Además, se han registrado sanciones a ciudadanos que protestaron durante apagones, consolidando un patrón de criminalización de la disidencia pública.