¿Por qué México pagó 227 millones a empresa vinculada al Estado cubano por medicamentos?
México adjudicó sin licitación contratos por hasta 227 millones de pesos a una empresa vinculada al Estado cubano para medicamentos oncológicos. Informes oficiales señalan antecedentes de irregularidades
Redacción CN21| Marzo 28, 2026.
El gobierno de México adjudicó en 2025 al menos tres contratos por hasta 227 millones de pesos a la empresa Neuronic Mexicana S.A. de C.V., vinculada al conglomerado estatal cubano BioCubaFarma, para el suministro de medicamentos oncológicos.
Los contratos incluyen la compra de fármacos usados en tratamientos contra el cáncer, como vincristina, metotrexato y doxorrubicina, y fueron otorgados de manera directa, sin licitación pública, según una investigación del medio Latinus.
El acuerdo de mayor monto fue firmado en febrero por Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Virmex), por hasta 201 millones de pesos y con vigencia de dos años, para el suministro de doxorrubicina y vincristina.
El Instituto Mexicano del Seguro Social también firmó otros dos contratos con la misma empresa: uno por hasta 10,57 millones de pesos para la compra de 28 200 unidades de metotrexato, y otro, firmado en noviembre de 2025 y vigente durante 2026, por hasta 15 millones de pesos para adquirir 33 600 unidades de ketamina.
Los tres convenios fueron suscritos por la representante legal de Neuronic Mexicana, Tania Urquiza. La Auditoría Superior de la Federación señaló en informes previos que la empresa forma parte de un entramado empresarial vinculado al Estado cubano y que recibió pagos desde Virmex con transferencias posteriores a entidades como AICA y BioCubaFarma Tesorería.
En la revisión de la Cuenta Pública 2023, ese organismo reportó que Virmex pagó más de 15 millones de pesos por medicamentos suministrados por la misma empresa que habían sido rechazados por la autoridad sanitaria por problemas de calidad, sin registro de sanciones ni devoluciones.
Estas compras ocurren mientras en Cuba se reporta escasez de medicamentos, incluidos algunos oncológicos, con dificultades de acceso a productos considerados esenciales en el sistema de salud.
El caso se produce además en un contexto de cuestionamientos desde Estados Unidos a los acuerdos de cooperación entre ambos gobiernos. La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido estas compras como decisiones soberanas orientadas a atender necesidades sanitarias.