Pulseras para niños generan alarma en escuelas de Santiago de Cuba
Padres de Santiago de Cuba expresan inquietud por orientaciones escolares que sugieren identificaciones para niños, ante posibles situaciones excepcionales, y su impacto emocional
Redacción| Mayo 13, 2026.
La mañana avanzaba como cualquier otra en varias escuelas primarias de Santiago de Cuba, hasta que un comentario empezó a repetirse entre padres y madres a la salida de las aulas. Según relataron después en redes sociales, en algunos centros se habría orientado a las familias a confeccionar pulseras o tarjetas de identificación para los niños, con datos personales básicos, como una medida pensada para situaciones excepcionales.
La inquietud tomó forma pública cuando el comunicador Yosmany Mayeta compartió en Facebook el testimonio de una madre que, más allá del procedimiento en sí, se mostró preocupada por la manera en que se explicó la indicación y por el efecto que ese mensaje pudiera tener en los más pequeños.
Con el paso de las horas, otros relatos se sumaron. Algunas familias afirmaron haber recibido orientaciones similares en círculos infantiles y en otros centros educativos del territorio, donde se sugirió incluso plastificar las identificaciones y añadir fotografías de los menores. Las preocupaciones no tardaron en multiplicarse.
En redes sociales, padres y usuarios señalaron sus dudas sobre el manejo de información personal de niños y sobre el uso de un lenguaje que, a su juicio, introduce escenarios de riesgo o violencia en espacios pensados para el cuidado y el aprendizaje.
Una especialista en psicología infantil, citada en las publicaciones, explicó que mensajes transmitidos de forma alarmista pueden generar miedo, ansiedad o inseguridad emocional en los menores, especialmente cuando forman parte de su entorno cotidiano.
El intercambio reactivó, además, recuerdos y debates sobre la presencia de contenidos relacionados con seguridad y política en el sistema educativo, una discusión que ha aparecido en distintos momentos de las últimas décadas.
Hasta ahora, las autoridades educativas del territorio no han emitido declaraciones públicas ni han confirmado oficialmente la existencia de estas orientaciones, mientras la conversación continúa creciendo entre familias que buscan claridad y tranquilidad.