Sacerdote Alberto Reyes: “Cuba es una olla que puede estallar en cualquier momento”

Al sacerdote Alberto Reyes, de Camagüey, le preocupa la creciente tensión social en Cuba: descontento generalizado, miedo y crisis económica y energética. Señala que la población espera cambios sin que ocurran y alerta que “Cuba es una olla que puede estallar en cualquier momento”.

Sacerdote Alberto Reyes: “Cuba es una olla que puede estallar en cualquier momento”
Foto| ©Redes sociales

Redacción CN21

El sacerdote Alberto Reyes, crítico con la situación que atraviesa Cuba, describe una creciente tensión social marcada por descontento generalizado, miedo persistente y crisis económica y energética. Desde su parroquia en Camagüey, relata que la incertidumbre se ha vuelto parte de la vida cotidiana y que la población espera cambios sin que estos se materialicen.

Según explica a El Mundo, existe una sensación compartida de que algo va a ocurrir, aunque no hay certeza de cuándo.

“La incertidumbre golpea al cubano… algo tiene que suceder, pero no acaba de suceder”, expresó.

Las manifestaciones, especialmente nocturnas, han ido en aumento, reflejando la presión interna. Sin embargo, esta tensión no se traduce en cambios visibles, mientras en el exterior se especula con posibles movimientos diplomáticos que, de momento, no se concretan.

“Cuba es una olla que puede estallar en cualquier momento.”, aseguró.

El sacerdote observa un aumento de la presencia policial y de fuerzas especiales en las calles, con una actitud que califica como agresiva. Los intentos de protesta o queja son reprimidos rápidamente, lo que aumenta la sensación de cansancio y deseo de cambios entre la población.

“La gente está cada día más cansada, más harta y más deseosa de un cambio”, dijo.

Reyes también señala un cambio de percepción entre quienes históricamente apoyaron al sistema, ahora expresando su decepción. Añade que existe una combinación de deseo de transformación y temor a las consecuencias de manifestarse.

Tras las protestas, se registran detenciones y procesos judiciales que pueden derivar en penas de hasta 10 o 15 años. La escasez de combustible ha paralizado gran parte del país y ha impulsado un mercado informal con precios elevados.

Los apagones son cada vez más frecuentes y prolongados, afectando alimentos, comunicación e infraestructura básica.

Muchos cubanos han abandonado el país en los últimos años en busca de oportunidades y estabilidad, un fenómeno que se ha intensificado desde las protestas del 11 de julio de 2021.

En conjunto, Reyes ofrece un panorama donde el desgaste social, la represión y las carencias materiales conviven con un creciente deseo de cambio. La situación, según advierte, podría derivar en un estallido social en cualquier momento.