Santiago de Cuba recibe nueva ayuda humanitaria para los afectados por el huracán Melissa
Santiago de Cuba lucha contra las secuelas del huracán Melissa: brigadas locales y voluntarios distribuyen víveres y agua, mientras la reconstrucción apenas comienza y el futuro de miles de familias aún depende de la llegada de más ayuda
Redacción CN21| Marzo 27, 2026.
Un cargamento de ayuda humanitaria llegó recientemente al Aeropuerto Internacional de Santiago de Cuba para beneficiar a 600 familias afectadas por el huracán Melissa en esa diócesis. La asistencia fue canalizada por Catholic Relief Services y distribuida por la red de Cáritas Cuba.
De acuerdo con información publicada por la organización, los módulos incluyen alimentos y artículos de higiene. La entrega prioriza a adultos mayores, madres solteras con hijos y personas con discapacidad o movilidad reducida, debido a su mayor nivel de vulnerabilidad.
El programa prevé un próximo envío dirigido a otras 600 familias en la diócesis de Holguín-Las Tunas, como parte de una respuesta que continúa ampliándose en el oriente del país.
Cáritas Cuba informó sobre la colaboración con Catholic Relief Services y el apoyo de donantes para atender a personas afectadas por el ciclón, sin ofrecer declaraciones directas.
El huracán Melissa tocó tierra el 29 de octubre de 2025 en Playa El Francés, municipio de Guamá, con categoría 3 y vientos de hasta 195 kilómetros por hora. El fenómeno impactó durante unas seis horas varias provincias orientales, entre ellas Santiago de Cuba, Holguín, Granma, Guantánamo y Las Tunas.
Datos disponibles indican que más de 735.000 personas fueron evacuadas y unas 160.000 viviendas resultaron destruidas o dañadas. Naciones Unidas estimó en hasta 1,7 millones el número de personas afectadas y solicitó 74,2 millones de dólares para la respuesta de emergencia.
La distribución de ayuda internacional a través de estructuras de la Iglesia Católica, sin intermediación estatal, ha sido poco habitual en el contexto cubano reciente. El gobierno cubano cuestionó este mecanismo en enero de 2026, al referirse a supuestos “fines oportunistas” en la entrega directa.
En localidades como El Cobre, donde gran parte de las viviendas sufrió daños, residentes han reportado dificultades meses después del paso del huracán.
El programa total prevé beneficiar a unas 6.000 familias vulnerables en las diócesis de Santiago de Cuba, Holguín-Las Tunas, Bayamo-Manzanillo y Guantánamo-Baracoa, en una respuesta que se mantiene activa varios meses después del evento.