Trabajadores de Educación en Guisa llevan más de 24 días sin poder cobrar su salario

Trabajadores de Educación en Guisa llevan más de 24 días en cola sin cobrar su salario. Apagones, falta de efectivo y sistemas bancarios caídos agravan la crisis, mientras autoridades y sindicato permanecen ausentes

Trabajadores de Educación en Guisa llevan más de 24 días sin poder cobrar su salario
Foto| ©Face Dairis González

Redacción CN21| Marzo 26, 2026.

Los trabajadores del sector educativo en el municipio granmense de Guisa denuncian que llevan más de 24 días sin poder retirar sus salarios del banco, sin que autoridades locales ni el sindicato hayan ofrecido soluciones, según informó la página de Facebook LMS Reporta.

“Llevamos más de 24 días en cola y aún no logramos extraer nuestros salarios del banco”, dijo un trabajador, quien añadió que “ahora nos sugieren hacer compras por transferencia en un pueblo donde no hay cobertura telefónica, debido a fallas eléctricas constantes”.

La situación evidencia un problema mayor relacionado con la bancarización limitada y la escasez de efectivo en la localidad.

Los trabajadores dependen de retirar efectivo para cubrir necesidades básicas, pero los apagones frecuentes y las fallas en los servidores del banco impiden que los cajeros automáticos y los sistemas de transferencia funcionen correctamente.

“Se nos pide hacer transacciones digitales en lugares sin señal telefónica, lo que demuestra un desconocimiento de la realidad del pueblo”, denunciaron los afectados.

Según ellos, las autoridades gubernamentales y sindicales del municipio no han ofrecido soluciones frente a la falta de efectivo ni al impacto sobre el poder adquisitivo de los trabajadores del sector educativo.

Además, los denunciantes señalan que “la intendente y el gobernador recorren el pueblo promoviendo el ahorro, mientras ellos gastan libremente. Parece que no les importa la situación de los trabajadores”.

Se han publicado fotografías del banco BANDEC de Guisa, donde los empleados permanecen en largas colas día y noche intentando cobrar sus salarios, mientras crece la preocupación por la vulnerabilidad económica y social que genera esta situación.