Uruguay abre una nueva vía de residencia permanente que podría beneficiar a miles de cubanos
La medida está dirigida a extranjeros con solicitudes de refugio pendientes o rechazadas, pero exige cumplir varios requisitos y, en determinados casos, renunciar al trámite de refugio
Domingo, 11 de octubre de 2026.
MONTEVIDEO, Uruguay— Uruguay aprobó el 8 de octubre de 2026 un mecanismo especial de residencia permanente por arraigo que podría beneficiar a miles de cubanos que llevan años esperando una respuesta a sus solicitudes de refugio en el país sudamericano.
El decreto establece que podrán solicitarla los extranjeros que hayan ingresado a Uruguay antes del 1 de enero de 2026 y tengan una petición de refugio pendiente, siempre que renuncien expresamente a ella, o hayan recibido una denegación definitiva.
La medida podría tener un impacto importante entre los solicitantes cubanos. Al cierre de junio de 2026, Uruguay acumulaba 30.715 expedientes de refugio pendientes, de los cuales aproximadamente el 89 % correspondía a ciudadanos de Cuba, según datos de la Comisión de Refugiados (CORE).
Requisitos para acceder a la residencia
La nueva vía no concede la residencia automáticamente. Los interesados deberán haber entrado legalmente a Uruguay por un puesto de control migratorio habilitado, no tener impedimentos para permanecer en el país y no disponer de otra vía para regularizar su situación mediante una residencia temporal o permanente.
El plazo para presentar las solicitudes será de 12 meses desde la entrada en vigor del decreto. La Dirección Nacional de Migración podrá ampliarlo una sola vez por otros 12 meses.
Entre los documentos exigidos figuran una fotografía tipo carné, un documento de identidad vigente y en buen estado, y los antecedentes penales de los países donde el solicitante haya residido durante los cinco años anteriores a su llegada a Uruguay, siempre que haya permanecido más de 180 días en cada uno.
También deberá demostrar que cuenta con medios económicos propios o del núcleo familiar con el que reside en Uruguay. Para ello, podrá presentar su historia laboral del Banco de Previsión Social o un certificado notarial que acredite su actividad y unos ingresos mensuales superiores al salario mínimo nacional.
Además, deberá entregar el certificado correspondiente al esquema de vacunación uruguayo.
Excepciones para casos especiales
El decreto contempla excepciones para quienes tengan dificultades justificadas para conseguir documentos de su país de origen. Las autoridades migratorias podrán valorar circunstancias humanitarias, la falta de representación consular, los elevados costos de los trámites o la ausencia de familiares que puedan ayudar a obtener la documentación.
También podrán establecer procedimientos de respuesta rápida para personas en situación de especial vulnerabilidad que no puedan cumplir determinados requisitos.
Qué ocurre con las solicitudes de refugio
Uno de los puntos centrales de la medida es que quienes tengan una solicitud de refugio pendiente deberán renunciar formalmente a ella para iniciar el procedimiento de residencia por arraigo.
La renuncia quedará registrada en el expediente y será comunicada a la CORE. Antes de formalizarla, el funcionario encargado deberá explicar al solicitante las consecuencias de esa decisión.
Una vez iniciado el procedimiento, el interesado podrá obtener un certificado para gestionar un documento de identidad provisional como residente en trámite. Si finalmente recibe la residencia permanente, podrá solicitar el documento definitivo.
El decreto aclara que obtener la residencia por arraigo no impide solicitar refugio nuevamente en Uruguay si posteriormente aparecen razones que lo justifiquen.
La norma entrará en vigor 90 días después de su publicación oficial.
La decisión llega en medio de una importante acumulación de solicitudes sin resolver. Según los datos recogidos en la información original, solo 52 ciudadanos cubanos habían sido reconocidos oficialmente como refugiados, mientras miles continuaban a la espera de una respuesta.
Uruguay también se ha convertido en un destino para quienes emigran desde Cuba por rutas terrestres a través de Guyana y Brasil. Entre enero y octubre de 2025, más de 11.000 cubanos pasaron por el control migratorio conjunto de Santana do Livramento, en Brasil, y Rivera, en Uruguay.