Catorce vagones se descarrilan en Cuba y obligan a cientos de pasajeros a cambiar de ruta
Un descarrilamiento en Camagüey paralizó la Línea Central y obligó a cientos de pasajeros a continuar por carretera. Lo ocurrido vuelve a inquietar
Viernes, 21 de agosto de 2026.
Camagüey | El viaje hacia La Habana cambió de rumbo este jueves en Camagüey. Catorce vagones de un tren de carga descarrilaron y bloquearon la Línea Central, obligando a detener la marcha del tren Santiago de Cuba-La Habana, en el que viajaban 873 pasajeros.
De pronto, el recorrido ferroviario tuvo que convertirse en un viaje por carretera. Para continuar el traslado de los pasajeros, fueron movilizados 25 ómnibus, que asumieron parte del trayecto mientras la circulación por la vía permanecía interrumpida.
La situación también alcanzó al tren Guantánamo-La Habana. El servicio tuvo que regresar desde Carrera Larga, dejando a sus pasajeros con un recorrido distinto al previsto.
La Unión de Ferrocarriles de Cuba calificó el escenario de «muy complejo». A la interrupción provocada por el descarrilamiento se suman las dificultades con el combustible, que complican aún más la operación de los servicios de transporte.
El episodio no ocurre de manera aislada. En junio, un tren de carga descarriló en Guanajay, Artemisa. Días antes, otro tren de pasajeros sufrió un descarrilamiento en Las Tunas mientras transportaba a cerca de 900 personas.
Ahora, una comisión deberá determinar qué provocó el accidente en Camagüey. Mientras tanto, la Línea Central permanece como el escenario de una nueva interrupción que obliga a cientos de pasajeros a cambiar sobre la marcha la ruta que habían previsto para llegar a sus destinos.
Los sucesivos incidentes vuelven a poner la mirada sobre una red ferroviaria marcada por años de dificultades de mantenimiento, infraestructura envejecida y limitaciones de recursos.