Cuba al borde del colapso eléctrico: once termoeléctricas fuera de servicio

Once termoeléctricas fuera de servicio colocan a Cuba al límite: el déficit eléctrico supera los 2.000 MW y los apagones se extienden por todo el país

Cuba al borde del colapso eléctrico: once termoeléctricas fuera de servicio
Foto | Periódico Girón

Redacción | Julio 4, 2026.

Cuba enfrenta este sábado 4 de julio una de las jornadas más tensas del año en materia energética. Once unidades termoeléctricas permanecen fuera de servicio —seis por averías y cinco en mantenimiento—, según el parte diario de la Unión Eléctrica de Cuba, lo que eleva la previsión de apagones en todo el país durante el horario pico nocturno.

La disponibilidad estimada alcanza apenas 1.050 megawatts, frente a una demanda calculada en 3.100, lo que genera un déficit proyectado de 2.050 megawatts. Para la noche, la afectación prevista supera los 2.000 megawatts, mientras que al mediodía ya se reportaban cortes por encima de 1.500.

Entre las plantas con unidades averiadas se encuentran la central termoeléctrica Máximo Gómez, en Mariel; la Antonio Guiteras, en Matanzas; Diez de Octubre, en Nuevitas; Lidio Ramón Pérez, en Felton; y Antonio Maceo, en Santiago de Cuba.

A estas se suman otras instalaciones en mantenimiento programado, lo que reduce de forma significativa la capacidad de generación del sistema.

El panorama se agrava por la paralización de más de un centenar de centrales de generación distribuida debido a la falta de combustible, además de varias plantas flotantes y centrales fuel fuera de operación.

El viernes, las afectaciones se mantuvieron durante las 24 horas, con picos que superaron los 2.200 megawatts. En La Habana, la Empresa Eléctrica reportó cortes prolongados sin horario definido de restablecimiento. Fallas en subestaciones también provocaron desconexiones temporales en varias provincias, como medida de protección del sistema electroenergético nacional.

La situación tiene un trasfondo estructural. Instalaciones clave, como la central Antonio Guiteras, no reciben mantenimiento capital desde hace más de una década y acumulan numerosas salidas del sistema en lo que va de año.

A ello se suma la escasez de combustible, en un país que depende en gran medida de importaciones para sostener su generación eléctrica.

El escenario confirma que la crisis energética no es coyuntural y mantiene a la población expuesta a apagones prolongados, con impacto directo en la vida cotidiana y los servicios básicos.