Sin luz, sin gas y sin agua: la escena que se repite en Centro Habana

Centro Habana volvió a las calles: más de 28 horas sin luz, agua ni gas llevaron a vecinos de la calle Salud a protestar con cacerolazos en pleno día.

Sin luz, sin gas y sin agua: la escena que se repite en Centro Habana
Foto | © Captura de pantalla CubaNet

Redacción| Junio 30, 2026.

Decenas de vecinos de la calle Salud, entre Santiago y Márquez González, en el municipio Centro Habana, realizaron este martes una protesta con cacerolazos luego de permanecer más de 28 horas consecutivas sin electricidad, gas ni agua.

La manifestación ocurrió en horas del día y fue registrada en videos grabados desde el lugar, donde se observa a residentes concentrados en la vía pública golpeando utensilios domésticos. La acción se produjo tras la coincidencia prolongada de interrupciones en los mencionados servicios.

Este propio martes, se reportó una nueva afectación en el sistema de gas manufacturado de La Habana, que dejó sin suministro a una parte significativa de los clientes de varios municipios capitalinos, incluido Centro Habana.

La información oficial indicó que la interrupción estuvo asociada a una falla técnica y no precisó una fecha para la normalización del servicio. La falta de gas se suma a un escenario marcado por cortes eléctricos extensos.

Durante el mes de junio se han registrado apagones prolongados en la capital, vinculados al déficit de generación del sistema electroenergético nacional. En algunos momentos, la afectación ha coincidido con interrupciones del servicio de agua potable en distintos barrios.

Datos divulgados por fuentes oficiales reconocen que cientos de miles de residentes en la capital presentan dificultades con el acceso regular al agua, una situación que se agrava cuando coinciden fallas eléctricas y limitaciones en el suministro de combustible para la cocción de alimentos.

La protesta de este martes se inserta en una secuencia de manifestaciones vecinales ocurridas en zonas de Centro Habana durante las últimas semanas, asociadas principalmente a problemas persistentes en los servicios básicos.

Estos hechos se desarrollan en un contexto de deterioro acumulado de infraestructuras energéticas e hidráulicas, con impacto directo en la vida cotidiana de la población.